La capilla del IAC se llenó de vida, preguntas y encuentro fraterno. El 6° básico A vivió una misa muy especial junto al Padre Diego y un grupo de apoderados que no quisieron faltar a esta cita con la fe.

En un ambiente de cercanía y respeto, el Padre Diego nos recordó algo fundamental, estamos llamados a ser amigos. No simples compañeros de curso, sino amigos que caminan juntos, se cuidan y crecen en la misma confianza que nace de Dios.

Una de las grandes curiosidades del día fue descubrir por qué el sacerdote vestía de rojo. El Padre Diego lo explicó con claridad, el rojo es el color litúrgico de la fiesta de San Matías Apóstol, que celebramos el 14 de mayo. Representa la sangre derramada por la fe, es decir, el martirio, y también el fuego del amor de Dios que todo lo transforma. Un color que no pasa inadvertido y que habla de entrega total y pasión por el Evangelio.

A lo largo de la celebración, el Padre Diego repasó con sencillez y profundidad los hitos de la misa, haciendo visible cada momento para que institutanos y apoderados pudieran vivirla con sentido. Al final, la invitación fue clara y abierta, acercarse a recibir la comunión, ese pan que nos une como comunidad y nos fortalece para seguir siendo testigos de Cristo en el día a día.

Queremos agradecer de corazón a la Profesora Rossana Contreras, quien semana a semana acerca a nuestros institutanos a la fe con dedicación silenciosa y amor por cada uno de sus estudiantes. Gracias a su compromiso, la capilla del IAC sigue siendo un lugar donde la fe se aprende con el ejemplo y se vive en comunidad.