Nuestra selección de básquetbol varones juvenil acaba de escribir una página dorada en la historia del Instituto Abdón Cifuentes. Y no fue casualidad, fue con clase, con intensidad y con el alma puesta en cada pelota.

El camino a la gloria tuvo dos estaciones. La primera, en el Gimnasio Alejandro Rivadeneira, donde los institutanos no dieron tregua y firmaron un marcador que habla por sí solo, 97 a 62 frente al Liceo Manuel Marín Fritis de Putaendo. Un partido donde el juego colectivo brilló por encima de todo y la defensa fue un muro infranqueable.

Pero la final fue distinta. No por el rival, sino por lo que significaba ese día. Ese día estábamos despidiendo a Martín, y cada uno de sus compañeros decidió que el triunfo llevara su nombre. Y vaya que lo hicieron. El resultado fue aún más apabullante, porque cuando se juega con el corazón, el marcador se vuelve un mero trámite.

Así, con el pecho apretado pero repleto de orgullo, nuestros juveniles se consagraron campeones provinciales. Un logro que no solo celebra un título en el basquetbol del IAC, sino la entrega, la camaradería y ese sello institutano que nos caracteriza.

Mención especial y reconocimiento para nuestro Director Técnico, Álvaro González, por su liderazgo, su visión y por saber llevar a este grupo a la cima con mano firme y palabra justa.