Hoy, el IV° Medio A nos invitó a detenernos en lo esencial. Con el corazón abierto, nuestros institutanos rezaron por Miss Dixie, por Martín y por la Paz que tanto necesita nuestro mundo. Fue una misa guiada por el Padre Fabián, centrada en el evangelio de San Juan, donde contemplamos el sacrificio de Jesús entregado por amor.

Cantamos, oramos y recibimos el Cuerpo de Cristo, fortaleciendo nuestra fe en comunidad. Agradecemos a Dios por este día especial y al Padre Fabián por su palabra y cercanía.

Un reconocimiento profundo a los apoderados que acompañaron a sus hijos en esta emotiva Eucaristía. Su presencia fue testigo de una generación que se despide de las aulas, pero que se abraza con una nueva comprensión de la Paz. Para nuestros jóvenes de último año, el momento de darse la Paz tuvo otro significado: el de un adiós que se vuelve encuentro, una entrega que se hace promesa.

Que la Paz del Señor, nacida del sacrificio de Cristo, acompañe siempre a cada institutano y a sus familias.