Hoy despedimos con cariño a una institutana de corazón, Brenda Sallembien. Llegó desde Francia el 16 de agosto de 2025 con una mochila llena de sueños y curiosidad por conocer nuestra cultura, nuestro idioma y la calidez de la familia IAC. Y aunque su cuarto medio ya lo había terminado en su país, decidió darse un año sabático antes de la universidad para vivir esta experiencia única, que la trajo directo a nuestras aulas y a la casa del institutano Tomás Abarca, quien, por cierto, retornó a Chile el 24 de junio para reincorporarse al segundo semestre, tras haber vivido también su propio intercambio.

Brenda no fue una visita más. Se integró con una energía y dulzura que conquistaron a todos. La vimos en la gira de estudios, emocionada por cada paisaje, en el primer y último día de clases, con esa sonrisa que iluminaba el pasillo; en la entrega de polerones, donde el blanco y verde del IAC le quedaron como anillo al dedo. Hizo amigos para toda la vida, y su paso por el 4to medio A dejó huella.
Junto a su familia, aborda el avión de regreso a Francia. Pero se lleva, según sus propias palabras, un pedazo de Chile en el alma. Nos dijo:
“Gracias al Instituto Abdón Cifuentes y a todos mis compañeros por este año increíble. Gracias por su acogida, su amabilidad y todos los recuerdos que hemos creado juntos. Esta experiencia quedará grabada en mi corazón”.
Como Instituto, agradecemos profundamente a Rotary por hacer posible estos lazos internacionales que trascienden el aula y se convierten en formación integral. Y también a la familia Abarca, por abrir su hogar y hacer de Brenda una hija más del IAC.
Brenda, siempre serás parte de nuestra historia. Tu alegría, tu curiosidad y tu cariño son el mejor ejemplo de que el intercambio estudiantil no solo transforma a quien viaja, sino a toda una comunidad que aprende a mirar el mundo con otros ojos.
Hasta siempre, querida institutana, que Francia también vibre con el eco de tu paso por el Abdón Cifuentes.
